Intención, beneficios y otros aspectos de Mindfulness

Mindfulness supone un ejercicio que teóricamente resulta sencillo pero en la práctica no lo es tanto. Consiste en parar, en hacer una pausa para conectar con la experiencia presente, desde un lugar donde voluntariamente dejamos de ser llevados por el hábito o la tendencia a hacer, tanto en el plano externo como en el interno; esto significa dejar también de intentar explicar, controlar, resolver.

La intención se centra en darnos cuenta de lo que realmente sucede dentro y fuera de nosotros, sin implicarnos en ello. Nuestra atención se dedica únicamente a contemplar con curiosidad y sin juicios lo que ocurre a cada instante en el plano de las sensaciones, las emociones/sentimientos y los pensamientos.

Desde esta perspectiva se abre un repertorio mas amplio de posibilidades. Se da un paso que facilita la experiencia de notar con mas claridad lo que está presente. Es entonces cuando existe la ocasión  de conocerlo, aceptarlo sin resistencia y reconciliarnos con ello.

De este modo se hace posible retomar la actividad desde un lugar mas sereno, y tomar decisiones de un modo mas consciente. Una panorámica amplia y no solo enfocada en aquello que afecta al ‘ego-yo’, proporciona más claridad y la posibilidad de elegir que es lo más conveniente para nosotros y los demás en un momento determinado.

La practica en mindfulness ofrece también un aspecto afectivo que potencia nuestra capacidad de compasión. En otras palabras, entrena la amabilidad, la ternura y la aceptación incondicional hacia uno mismo y los demás.

Desde un punto de vista más pragmático, mindfulness desarrolla la capacidad de atención y concentración y por añadido se convierte en una base eficaz para el desarrollo de otras habilidades como la inteligencia emocional, creatividad, flexibilidad cognitiva y toma de decisiones. Puede también dar lugar a la mejora de la salud integral, las relaciones, la resilencia y la capacidad de gestionar nuestro bienestar desde un lugar más sano.

Los beneficios de la meditación han sido expuestos por diversas tradiciones espirituales. Hoy en día avances en neurociencia y ciencia cognitiva están probando que con su práctica, aparecen nuevas conexiones neuronales que crean recorridos en el cerebro que no estaban antes ahí. 

La práctica de mindfulness es recomendada por el Instituto Nacional de Excelencia Clínica del Reino Unido (www.nice.org.uk).